Friday, November 21, 2008

INSOLITA ANECDOTA…(dedicada a Silvita)

He de confesar, ¡me esta matando el stress! Ha sido una semana llena de frustraciones! Tengo en fila india la “surruma” de temas y debates que deseo compartir con ustedes. De mil ganas me disparo otra vez con el tema de la política, ¡ah cochina política! me tiene apunto de un colapso nervioso. Pero, ¡no! ¡No se preocupen! Hoy les pienso salir por la tangente; les voy a contar una insólita anécdota…

Las pocas veces que he narrado este cuento, me ha causado gracia ver el gesto de sorpresa con el que reaccionan las personas cuando llego al meollo del relato. Y no es para menos! Este insólito cuento lo podríamos fácilmente transformar en una de esas macabras leyendas que nos embragaban de terror cuando éramos niños, porque a como comenta un escritor Nicaragüense, “para que consumir terrores importados?” - refiriéndose a que los nicas (al igual que el resto de Centroamérica) no necesitamos de Halloween para jugar al miedo, para eso tenemos La Carreta Nagua, La Llorona, La Mano Pachona, La Cegua. ¿Se recuerdan de El Cadejo y El Padre sin Cabeza? O de Chico Largo, el de Ometepe? Lo simpático de estas leyendas es que todas lo dejan a uno con sabor a suspenso, queriendo escrudiñar mas allá de la imaginación y acomodando finales a nuestro gusto y antojo. Pues bien, mi cuento no es leyenda, y aunque me tienta acomodarlo a mi manera, intentare contarlo tal y a como lo he recopilado.

Resulta que, allá por el año 1840, emigró a Estados Unidos un Conde húngaro llamado Agoston Haraszthy. A diferencia de muchos emigrantes de la época, Haraszthy era un hombre con una mejor educación que traía consigo algo de fortuna, y su título de sangre azul. Primero se estableció en Wisconsin donde compró propiedades y empezó a experimentar con el cultivo de uvas. Los crueles inviernos de Wisconsin y las noticias de la fiebre del oro en California, hacen que éste aristocrático Europeo se mude a San Diego donde, sin mucho suceso, continua experimentando con el cultivo de las uvas y también acepta el cargo de primer “Sheriff” del condado de San Diego. Pasado unos años, Agoston toma ventaja de un programa Federal y compra mas tierras en lo que se conoce como el cañon de Crystal Springs en el área de San Mateo, California. En estas tierras, el vinicultor sigue insistiendo con la producción de las uvas, pero, la densa neblina del área de la Bahía no le favorece a su plantío, y decide vender sus propiedades para comprar otras en el área de Sonoma, las cuales bautiza con el nombre de Buena Vista. En BV, Agoston logra producir una variedad de uva llamada zinfandel que se convierte en la uva baluarte del vino Californiano. A pesar de su éxito en la vinicultura, este maje, por lo que he leído, gastaba mas de lo que ganaba, y tarde que temprano tuvo que declararse en bancarrota. No se sabe exactamente cómo, pero, el insistente Conde consigue una vez mas el capital para dar inicio a una nueva aventura y es aquí donde la historia de Agoston da la vuelta de un solo sopetón!

A nuestro extravagante y valiente empresario se le ocurre buscar fortuna en Nicaragua! (¡Ay mi madre! ¡Este cuento se va a poner bueno!) Haciendo hincapié en la historia del “paisito,” podemos constatar que en aquel entonces Nicaragua ya era un punto en el mapa entre los aventureros extranjeros. Personajes como Cornelio Vanderbilt y el filibustero William Walker se habían encargado, para bien o para mal, de hacernos la publicidad, convirtiendo a Nicaragua en algo así como “El Sueño Centroamericano,” el país de las oportunidades.

Agoston zarpa hacia el sur y según entiendo su barco entra a Nicaragua por el puerto de San Juan del Sur. El viajero da inicio a su recorrido por el territorio nacional pasando primero por la ciudad de Rivas, luego por Masaya, donde por cierto comenta en una carta que escribió que “los indios de Masaya eran la gente mas trabajadora de toda Nicaragua” y que estaba maravillado por las manualidades que fabricaban. Luego visitó Managua, y finalmente llegó a la ciudad de León que ya para esa fecha había dejado de ser la capital de Nicaragua. En León conoce y hace amistad con dos doctores, los hermanos Wassmer, quienes eran emigrantes alemanes erradicados en el área. Al inquieto Agoston se le enciende la bujía al ver tanta tierra fértil y ambiciona hacer algo por su porvenir,“¡se me hizo!” – debe de haber pensado la futura víctima (me expreso así, porque muchos de ustedes saben que “el paisito” no perdoonaaa!) La cosa es que, se asocia con los hermanos Wassmer y juntos compran la Hacienda San Antonio cerca del Puerto de Corinto, en Chinandega.

Aparte de dedicarse a la plantación de la caña de azúcar, éstos nuevos socios, también abren una destiladora de ron con la meta de exportar hacia California ambos productos, el azúcar y el ron. Esta plantación de azúcar llega a ser la mas grande del país y cuando la suerte parecía estarle sonriendo a nuestro intrépido protagonista, su esposa Eleonora (¡ah si! se me había olvidado contarles que el maje era casado y tenía varios hijos), quien se había mudado de California para vivir con él en Nicaragua, desafortunadamente muere de fiebre amarilla.
Un año después de la muerte de Eleonora, el trabajador viudo estaba atareadísimo sacando su nueva empresa hacia adelante (valga añadir que “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”) cuando, contaban los campesinos de aquella época (a lo que con mucho recelo repito ya que los nicas somos bastante exageraditos) que el Señor Conde andaba cabalgando los cañaverales y supuestamente intentó cruzar un río que pasaba por su propiedad y en vez de atravesar el tal río a caballo, dejó amarrado el animal a un árbol, y pretendió cruzarlo mientras se agarraba de unas ramas que colgaban a la orilla del agua, las ramas ceden, “¡chumbulun!” cae al agua el hombre ¡y se lo devora un lagarto!

Y colorín colorado, ¡aquí el cuento todavía no se ha terminado!

Muchos de ustedes se preguntarán, ¿y de dónde apareció ese lagarto? ¿Cómo que de donde? ¡Si en Nicaragua sobran los lagartos! ¡Es más, hay dos especies de lagartos! Los de cuatro patas que están en proceso de extinción y los más famosos que son los de DOS patas que se reproducen a millón, son los mas hambrientos, se alimentan de jamón, toman agua Pellegrino, hacen sus nidos en las rotondas de Managua, y de un solo tapazo se hartan a todos los ratones del país mas 105 alcaldías municipales con todo y sus concejales! ¿Y ustedes todavía dudan de la veracidad de mi historia?

¡Ah Jodido! ¡Que vaina! Sin darme cuenta ya me volví a estresar y sin pensar se apoderó de mi la psicosis nacional! ¡Y de política volví a hablar! ¡TODOS CONTRA ORTEGA! ¡TODOS CONTRA ORTEGA!

¡Silvita! ¡Silvita! El cuento sigue con el hermano de Haraszthy, pero yo, ¡ya me aburrí!

1 comment:

Silvia said...

Increíble historia! Más increíble el paisito donde vino a dejar el pellejo el pobre conde!